El Ministerio de Sanidad acaba de publicar el informe anual 2024 sobre la Prestación de Ayuda para Morir. Como en 2024 y 2023, lo ha vuelto a sacar muy tarde, en diciembre, un dato que indica que para el Ministerio el asunto de la eutanasia no es un tema prioritario.
El informe mejora en algunos aspectos. No era difícil, porque el de 2021 fue impresentable, los datos de 2022 eran escasos y de mala calidad, y el de 2023 mejoró, sobre todo las gráficas, pero de forma insuficiente.
Por fin se establecen criterios claros sobre los casos que se deben incluir, que son los “procesos finalizados anuales”, 929 en 2024 (un 21% más que en 2023), con cuatro trayectorias posibles:
1) Eutanasia: 426 (46%). Aumento del 27.3% respecto a 2023. Tasa: 1 por cada mil fallecimientos.
2) Fallecimiento durante la tramitación: 308 (33%).
3) Denegación de la solicitud: 141 (15%).
4) Revocación: 54 (6%).
Si la persona ha solicitado un aplazamiento (55 en 2024), queda pendiente de cerrarse por algunas de estas 4 causas. Pero hay una quinta opción. Veamos...
El informe mejora en algunos aspectos. No era difícil, porque el de 2021 fue impresentable, los datos de 2022 eran escasos y de mala calidad, y el de 2023 mejoró, sobre todo las gráficas, pero de forma insuficiente.
Por fin se establecen criterios claros sobre los casos que se deben incluir, que son los “procesos finalizados anuales”, 929 en 2024 (un 21% más que en 2023), con cuatro trayectorias posibles:
1) Eutanasia: 426 (46%). Aumento del 27.3% respecto a 2023. Tasa: 1 por cada mil fallecimientos.
2) Fallecimiento durante la tramitación: 308 (33%).
3) Denegación de la solicitud: 141 (15%).
4) Revocación: 54 (6%).
Si la persona ha solicitado un aplazamiento (55 en 2024), queda pendiente de cerrarse por algunas de estas 4 causas. Pero hay una quinta opción. Veamos...
Existe una quinta trayectoria, difícil de cuantificar: las solicitudes que no se tramitaron, sin un motivo como el fallecimiento. Por ejemplo, las denegadas sin denegación expresa, porque se derivan a cuidados paliativos, que acaban en la papelera, sin que consten en ningún sitio. O aquellas en las que la persona solicitante desaparece durante la tramitación (no vuelve para firmar la 2ª solicitud, el consentimiento informado, ni la desestimación), y el profesional no lo notifica, porque no queda clara en qué situación están.
Son tramitaciones que hay que cerrar como procesos finalizados, aunque se desconozca qué ha ocurrido.
Tres CCAA distinguen en sus informes entre solicitudes y expedientes (las que llegan a la CGE): Andalucía (72/50), Euskadi (119/74) y Madrid (139/104). En el caso de Madrid, en su memoria son 139, pero en el SIE del Ministerio 129. Otra discordancia existe en las solicitudes en Catalunya: 358 para la CGE, y 303 para el MS. Esperemos que en 2026 se unifiquen criterios y los números de los informes de evaluación de las CGE coincidan con los del Ministerio.
Este 4º informe informa de la enfermedad de base, pero en 163 solicitudes (17.5%) no consta (ni lógicamente tampoco en las 33 que finalizaron en una eutanasia, que son un 8% del total de las 426 prestaciones realizadas).
En la categoría de otras se incluyen las solicitudes y eutanasias por trastorno mental. Por su complejidad y por la controversia que existe en todo el mundo sobre la muerte voluntaria de personas con trastorno mental grave, deberían disponer de un epígrafe propio, especificando datos como la edad, diagnósticos, plazos de tramitación y finalización: denegación, fallecimiento por suicidio, revocación o eutanasia. Queda pendiente para 2026.
El 5.5% de las solicitudes (51 de 929) las hicieron personas sin capacidad en su testamento vital. Fueron el 9% de las eutanasias (38 de 426). Probablemente la mayoría padecían demencia, pero el informe tampoco lo dice. Suponemos que su enfermedad de base se incluye en la categoría de neurológica (302/196), pero también podría ser psiquiátrica (otras: 86/31) o pluripatológica (41/11). En este supuesto, no se requiere una 2ª solicitud en un plazo mínimo de 15 días, por lo que los plazos de tramitación deberían ser menores. Necesitamos conocer mejor a estas personas, cuyas circunstancias también deberían ser contadas en un apartado propio: edad, representante, plazos, grado de evolución de la demencia, etc.
Eutanasias: 426, el 46% de las 929 solicitudes, con un aumento del 27% respecto a 2023 (334 eutanasias). En Euskadi y La Rioja finalizaron con una eutanasia el 67% de las solicitudes (75/50 y 9/6, respectivamente), en Navarra el 60% (23/14), mientras que en CLM solo fueron un 31% (26/8), en Cantabria el 23% (13/3) y en Asturias el 18% (34/6).
Igualmente, las tasas de eutanasia varían desde el 2.3 de Navarra y Euskadi, o de 2.1 de Catalunya, al 0.3 de Extremadura o C. Valenciana, 7 veces menos. ¿A qué se debe esta variabilidad?
Fallecimientos durante la tramitación: 308 (33%), en una media de 47 días (mediana de 27). En 2023 los fallecimientos fueron el 25%. De nuevo, las diferencias entre CCAA son grandes: Desde Asturias 47% (34/16), Catalunya 42% (303/128) y CYL 40% (40/16), a las que se sitúan en cifras a priori más aceptables como La Rioja 22% (9/2), C. Val 19% (31/6) y Murcia 11% (9/1). ¿Por qué en Barcelona o en Gijón se mueren esperando la eutanasia una proporción del doble de personas que en Valencia o Logroño?
La eutanasia exige unos trámites que tardan como mínimo de 2 o 3 semanas. Probablemente 115 personas (el 37% de las que fallecieron) solicitaron la eutanasia muy tarde, antes del informe del MR. 65 (21%) antes de llegar al MC. Pero los 28 días que como mínimo vivieron la mitad de las solicitantes, debería ser tiempo suficiente para tramitar la eutanasia. Es el caso de las 45 que murieron antes de la resolución de la CGE o las 83 que fallecieron después, que son el 42% restante. ¿Cuántas se podían haber atendido con una tramitación abreviada? Muchas, al menos la mitad.
Sabemos que 295 (96%) fallecieron por su enfermedad de base, 117 (41%) por cáncer. El 46% de las personas que solicitaron la eutanasia por cáncer, murieron esperando. Por eso en España la proporción de eutanasias por causas oncológicas es muy inferior al resto de países, porque la tramitación es demasiado lenta y no se adapta a su situación terminal. Aun así, la pregunta más importante sería: ¿Tuvieron una mala o una buena muerte?
Solicitudes: 929. Resolución favorable (en 53 días de media): 508 (55%). Prestaciones: 426: 46 % de solicitudes y 84% de las autorizadas. 82-83 personas fallecieron antes de la prestación.
Denegaciones 141 (15%). 75 reclamaciones, 20 favorables, con variaciones entre CCAA que van desde una denegación por cada tres solicitudes (Murcia y Cantabria) a menos de una de cada diez (Euskadi, Galicia y Catalunya). Las reclamaciones contra la denegación de la dupla, aceptadas por el pleno de la CGE, es otro dato interesante, que merecería su explicación.
Revocaciones 54 (6% de los procesos). 45 (83%) antes de resolución CGE. 38 (70%) antes de 2ª solicitud. 9 tras aprobación CGE (2% del total de 508 resoluciones favorables).
Los plazos siguen siendo excesivos: 1ª solic. a resolución 53 días, mediana de 41 días, con grandes diferencias entre CCAA.
"La tasa española de mortalidad por prestación en 2024 fue del 0,10% (1 de cada 1.000 fallecimientos). Comparada con la de otros países que han regulado la prestación de ayuda para morir, la tasa española de mortalidad por eutanasia es diez veces menor que la de Australia (0,8%-1,6%) y Nueva Zelanda (1%), quince veces menor que la de Suiza (1,5%), entre treinta y cuarenta veces más baja que la de Bélgica (3,6%) y Canadá (4,7%), y sesenta veces menor que la de Países Bajos (5,8%).
Son tramitaciones que hay que cerrar como procesos finalizados, aunque se desconozca qué ha ocurrido.
Tres CCAA distinguen en sus informes entre solicitudes y expedientes (las que llegan a la CGE): Andalucía (72/50), Euskadi (119/74) y Madrid (139/104). En el caso de Madrid, en su memoria son 139, pero en el SIE del Ministerio 129. Otra discordancia existe en las solicitudes en Catalunya: 358 para la CGE, y 303 para el MS. Esperemos que en 2026 se unifiquen criterios y los números de los informes de evaluación de las CGE coincidan con los del Ministerio.
Este 4º informe informa de la enfermedad de base, pero en 163 solicitudes (17.5%) no consta (ni lógicamente tampoco en las 33 que finalizaron en una eutanasia, que son un 8% del total de las 426 prestaciones realizadas).
En la categoría de otras se incluyen las solicitudes y eutanasias por trastorno mental. Por su complejidad y por la controversia que existe en todo el mundo sobre la muerte voluntaria de personas con trastorno mental grave, deberían disponer de un epígrafe propio, especificando datos como la edad, diagnósticos, plazos de tramitación y finalización: denegación, fallecimiento por suicidio, revocación o eutanasia. Queda pendiente para 2026.
El 5.5% de las solicitudes (51 de 929) las hicieron personas sin capacidad en su testamento vital. Fueron el 9% de las eutanasias (38 de 426). Probablemente la mayoría padecían demencia, pero el informe tampoco lo dice. Suponemos que su enfermedad de base se incluye en la categoría de neurológica (302/196), pero también podría ser psiquiátrica (otras: 86/31) o pluripatológica (41/11). En este supuesto, no se requiere una 2ª solicitud en un plazo mínimo de 15 días, por lo que los plazos de tramitación deberían ser menores. Necesitamos conocer mejor a estas personas, cuyas circunstancias también deberían ser contadas en un apartado propio: edad, representante, plazos, grado de evolución de la demencia, etc.
Eutanasias: 426, el 46% de las 929 solicitudes, con un aumento del 27% respecto a 2023 (334 eutanasias). En Euskadi y La Rioja finalizaron con una eutanasia el 67% de las solicitudes (75/50 y 9/6, respectivamente), en Navarra el 60% (23/14), mientras que en CLM solo fueron un 31% (26/8), en Cantabria el 23% (13/3) y en Asturias el 18% (34/6).
Igualmente, las tasas de eutanasia varían desde el 2.3 de Navarra y Euskadi, o de 2.1 de Catalunya, al 0.3 de Extremadura o C. Valenciana, 7 veces menos. ¿A qué se debe esta variabilidad?
Fallecimientos durante la tramitación: 308 (33%), en una media de 47 días (mediana de 27). En 2023 los fallecimientos fueron el 25%. De nuevo, las diferencias entre CCAA son grandes: Desde Asturias 47% (34/16), Catalunya 42% (303/128) y CYL 40% (40/16), a las que se sitúan en cifras a priori más aceptables como La Rioja 22% (9/2), C. Val 19% (31/6) y Murcia 11% (9/1). ¿Por qué en Barcelona o en Gijón se mueren esperando la eutanasia una proporción del doble de personas que en Valencia o Logroño?
La eutanasia exige unos trámites que tardan como mínimo de 2 o 3 semanas. Probablemente 115 personas (el 37% de las que fallecieron) solicitaron la eutanasia muy tarde, antes del informe del MR. 65 (21%) antes de llegar al MC. Pero los 28 días que como mínimo vivieron la mitad de las solicitantes, debería ser tiempo suficiente para tramitar la eutanasia. Es el caso de las 45 que murieron antes de la resolución de la CGE o las 83 que fallecieron después, que son el 42% restante. ¿Cuántas se podían haber atendido con una tramitación abreviada? Muchas, al menos la mitad.
Sabemos que 295 (96%) fallecieron por su enfermedad de base, 117 (41%) por cáncer. El 46% de las personas que solicitaron la eutanasia por cáncer, murieron esperando. Por eso en España la proporción de eutanasias por causas oncológicas es muy inferior al resto de países, porque la tramitación es demasiado lenta y no se adapta a su situación terminal. Aun así, la pregunta más importante sería: ¿Tuvieron una mala o una buena muerte?
Solicitudes: 929. Resolución favorable (en 53 días de media): 508 (55%). Prestaciones: 426: 46 % de solicitudes y 84% de las autorizadas. 82-83 personas fallecieron antes de la prestación.
Denegaciones 141 (15%). 75 reclamaciones, 20 favorables, con variaciones entre CCAA que van desde una denegación por cada tres solicitudes (Murcia y Cantabria) a menos de una de cada diez (Euskadi, Galicia y Catalunya). Las reclamaciones contra la denegación de la dupla, aceptadas por el pleno de la CGE, es otro dato interesante, que merecería su explicación.
Revocaciones 54 (6% de los procesos). 45 (83%) antes de resolución CGE. 38 (70%) antes de 2ª solicitud. 9 tras aprobación CGE (2% del total de 508 resoluciones favorables).
Los plazos siguen siendo excesivos: 1ª solic. a resolución 53 días, mediana de 41 días, con grandes diferencias entre CCAA.
"La tasa española de mortalidad por prestación en 2024 fue del 0,10% (1 de cada 1.000 fallecimientos). Comparada con la de otros países que han regulado la prestación de ayuda para morir, la tasa española de mortalidad por eutanasia es diez veces menor que la de Australia (0,8%-1,6%) y Nueva Zelanda (1%), quince veces menor que la de Suiza (1,5%), entre treinta y cuarenta veces más baja que la de Bélgica (3,6%) y Canadá (4,7%), y sesenta veces menor que la de Países Bajos (5,8%).