No por esperada, la noticia es pésima. Como ya dijo DMD en 2024, algo va mal cuando la justicia opera contra el sentido común.
En un nuevo comunicado, DMD considera inadmisible la intromisión de terceras personas, independientemente de su vinculación o lazo afectivo con la persona solicitante.
Nadie, excepto la propia persona interesada, está legitimada para solicitar la eutanasia, o revocar su solicitud en cualquier momento, y nadie debe poder interferir en su voluntad.
La Ley de Eutanasia garantiza un derecho individual, personalísimo y basado en la autonomía de la persona.
... Se convertirán en víctimas por partida doble, de su familia y de la justicia, en un contexto vital eutanásico, de gran sufrimiento constante e intolerable.
¡Ay la justicia! ¡Qué dolor y qué pena!




